Hace unos días se ha celebrado el «Día de los docentes». Yo soy maestro y siempre me he sentido muy orgulloso de ello… Por eso quiero regalarles este cuento y esta narración.

Hace unas semanas, una maestra, con edad para jubilarse, me decía que no quería hacerlo porque sentía que aún le quedaba mucho por aprender y que había descubierto tantas cosas que no sabía si iba a tener tiempo. 

Esa vocación, que te hace vivir y sentir las cosas como si fuesen la primera vez, es el impulso y la vida de cualquiera que se sienta maestro y maestra.

Aquí te dejo mi humilde homenaje:

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