Los Invencibles, “lucharán” en Mogán, por los derechos de los animales.

¡Qué alegría! «Los Invencibles en la Operación Palomo», (Publicaciones Bilenio) ayudará al alumnado a reflexionar sobre la tenencia responsable de animales.

La Concejalía de Sanidad del Ayuntamiento de Mogán (Gran Canaria) va a realizar una campaña entre los alumnos y alumnas de Educación Primaria sobre la tenencia responsable de animales. El objetivo es que el alumnado reflexione sobre la responsabilidad que significa tener una mascota en casa.

Y para provocar el diálogo y generar opiniones al respecto, que mejor manera que la lectura de «Los Invencibles en la Operación Palomo», una novela donde un grupo de animales se ayudan entre ellos para librarse de sus dueños.

La historia jamás contada de una tuátara, un gato, un perro, un hámster, un periquito y un par de palomos, llegará a las aulas durante el primer trimestre del curso que comienza en breve.

Los libros y las historias que contienen, siguen siendo un elemento valiosísimo para la educación de los niños y niñas, la reflexión y la educación emocional. Por eso nos alegramos tanto en que confíen en nuestra novela para potenciar la responsabilidad y el compromiso que supone la decisión de tener un animal en casa.

Puenting.

Como emociona.
Es algo difícil de explicar. Imagino que será algo así como el puenting. Yo nunca lo he hecho, pero… Estoy con un nuevo libro, una nueva aventura, un nuevo reto y, después de meses de trabajo, empieza todo a fluir y ya no puedes parar de escribir porque las ideas han encontrado el cauce.

Ingredientes:

  • Ordenador para consultas y para escribir. Utilizo el Srivener como programa de escritura. Y mis referencias en la red suelen ser en la RAE y la Fundación Fundeu.
  • Música que escucho, aunque en momentos determinado necesito silencio para poder escuchar mi voz interior y las que llegan de fuera (consejos, propuestas, nuevas ideas, referencias literarias…).
  • Libros de referencia: Diccionario (Espasa), Gramática didáctica del español (SM), El libro del español correcto (Espasa), La gramática descomplicada (Taurus), Perdón, imposible (Ariel) y El dardo en la palabra (DeBolsillo)… Principalmente son los que consulto habitualmente.
  • Mi libreta: los que me conoces saben que antes de empezar a escribir un libro, elijo bien la libreta. Puede ser una que ya haya sido utilizada o nueva. Nunca arranco una hoja de mis cuadernos. Los errores son tan importantes como los aciertos.
  • Bolígrafo: en este caso una pluma que me regalaron mis hijos, es sencilla, pero para mi es un tesoro.
  • y, el más importante: un regalo de unos alumnos y alumnas (CEIP Tenteniguada), que siempre tengo cerca para que me recuerde cuál es el sentido real de este trabajo, qué objetivos no debo perder nunca, qué me mueve y porqué lo hago. El objeto no es importante, pero el sentido que encierra sí.

Lo dicho, seguir escribiendo…

«Salsipuedes» conquista nuestros corazones.

Acabo de vivir, junto a mis hijos, la representación sobre la conquista de Gran Canaria, representada por la Asociación Cultural «Salsipuedes».

La presentan de la siguiente manera: «Nuestro único objetivo es que después de que asistas a nuestra propuesta, te cautive la historia de nuestras islas. Tú serás el autor de cómo quieres seguirla descubriendo, nosotros te ayudaremos porque continuará. ¡Qué disfrutes!»

Y vamos que si lo disfruté.

Hace año escribía una estrofa de una canción que decía:
«Quiero cantarle al pueblo
que me vio nacer,
porque de él viene el canto,
y a él a de volver».

Y eso fue lo que realmente sentí esta noche. Gente del pueblo contándonos una parte importante de nuestra historia, que nos configura y resalta nuestras señas de identidad, colocándonos en diferentes puntos de vista ante la historia de sangrienta conquista. Lo hacen con profesionalidad sin ser profesionales; con humildad y sencillez, pero con una suma enorme de honestidad. Y eso es lo que se le pide a un artista: que sea sincero con su público. Creo que nadie se ha marchado del Parque de Las Flores, en Arucas, sintiéndose engañado, y eso pone en valor, aún más, todo el trabajo realizado.

Conozco a Carlos Sosa y Juan Gabriel Santiago Casañas, de cuyos libros se inspiraron algunas de las escenas y sé de la labor que realiza Bilenio Publicaciones. Todos suman. Son gente de la cultura, sin más pretensiones que la trabajar para construir un futuro sin olvidar nuestro pasado. Debemos aprender de los errores cometidos, para que las generaciones posteriores puedan vivir en un lugar mejor.

«Salsipuedes» lleva años comprometido por la cultura y con la cultura. Y han preferido pasar a la acción. Hablar es fácil. Pero construir está más cerca de la verdad que todos perseguimos.

Un último apunte, si me lo permiten: no había fuegos artificiales, ni efectos de sonidos, ni decorados ambiciosos, ni recursos digitales, ni equipos monstruosos de sonidos, ni un presupuesto… Puro teatro. Y los jóvenes que me acompañaron y los que allí vi, no pestañeaban. Cuando se une esencia y contenido, sucede la magia que cautiva.

 

CEIP Bañaderos: en el «fotingo» de Arehuc.

El CEIP Bañaderos se subió en el fotingo de Arehuc y se movieron por sus páginas con soltura y alegría. De la lectura, surgieron dudas, me enviaron un vídeo y no pude resistirme a contestarles. Agradecer el trabajo eficiente y continuo del CEIP Bañaderos en promocionar la lectura y la literatura. Tienen un blog, http://canguli.blogspot.com/, desde hace años que les recomiendo que visiten.

Este es el resultado del trabajo:

El mayor de los premios…

Hace años visité el CEIP Tenteniguada. Había leído «Grejo y el mar». Fue un encuentro intenso y entrañable. Cuando acabamos me hicieron un regalo. Lo guardo como un gran premio; lo tengo siempre cerca, a la vista, para que no deje de recordarme cuál es el objetivo y qué busco en cada línea. No sé quién lo realizó materialmente, pero siempre tendré presente a este centro del Municipio de Valsequillo, por animarme a seguir escribiendo, allá por el 2011… y aquí estoy.

Hablando de «Grejo y el mar», la compañera Vanessa Hernández Sosa ha elaborado una nueva guía de lectura, que compartimos.

Doblemente agradecido a este libro y lo que genera.

 

CEIP Trujillo – Mi escuela rural.

Me gustaría poder actualizar más este espacio. Me gusta poner en valor el trabajo que hacen mis compañeros y compañeras en diferentes centros de Canarias. He trabajado en las Escuelas Rurales.  Siempre he valorado el trabajo que realizan y valoro enormemente la función social que cumplen. EL CEIP Trujillo hizo todo lo posible para que yo pudiera compartir una jornada con ellos. Pero no fue posible. Pero logramos salvar el problema y utilizar las nuevas tecnologías para encontrarnos. Parte de ese trabajo aparece en el programa de radio y en la publicación digital «Mi Escuela Rural». Aquí les dejo la muestra. Incorporo la entrevista en mi particular dossier de prensa, realizada desde la inocencia, el cariño y el esfuerzo por un trabajo bien realizado. Felicitaciones a Yaiza Castellano, la maestra: muy agradecido por todo.

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Narrar, narrar… sentir.

Ayer viernes tuve la oportunidad de narrar historias en la Biblioteca Insular de Gran Canaria. Nuevamente la narración es balsámica y curativa, aunque no sea el objetivo de una sesión de cuentos, para quien narra y para quien escucha.

También es verdad que cada vez son más pequeños (en edad) los que asisten a estas sesiones, por lo que el ritmo, el tiempo, los textos, en definitiva, la respiración y el ritmo de la sesión cambia por completo.

Tengo que reconocer que, en otras ocasiones, en las sesiones en la Biblioteca Insular, no había disfrutado. Pero ayer fue distinto. Me lo pasé bien, me divertí y compartí mis relatos con todo el púbico que allí se encontraba, incluidos compañeros de profesión.

Mil gracias y un abrazo de cuentos.

 

Presentando «Décimas de juguete».

Hace años cayó en mis manos el manuscrito de este poemario. Cuando pude leer esta versión, con las ilustraciones de Tania Coello, corrí a rescatar el texto original. Descubres, entonces, como ha madurado, como ha crecido y como aquellos versos iniciales se han convertido en un libro, y eso son palabras mayores.

Para mí ha sido todo un reto. Amante de la poesía del verso libre, huyo de la rima, del reglaje establecido. Tenía miedo de verme encadenado entre diez versos octasílabos, estrofas, rimas consonantes, con una fórmula que se remonta al siglo XVI, o quizás antes…  Y llega el golpe de efecto, y descubres la musicalidad, la improvisación, el ritmo… y llegas a comprender los movimientos de las palabras y lees décimas de Calderón de Barca o de Lope de Vega o de Jorge Guillén o escuchas a Violeta Parra a Jorge Drexler a Yeray Rodríguez o a Alexis Díaz…, y todo cambia. De  repente te liberas, porque las palabras con su rígida métrica es capaz de desatar el pensamiento, la vida y las emociones que fluyen cuando uno lee de verdad.

«Décimas de Juguete» sirve para eso. Para divertirse, para jugar, para emprender el viaje. Comprar un libro es pagar un billete de ida hacia un lugar desconocido. Si no es así, alguien habrá fracasado, o el lector o el escritor.

Yo me subí a sus páginas y fui encontrándome un elenco de personajes: Laura, que tiene dos colmillos; la brujita enamorada; la doncella ofendida; el marinero enamorado; el pirata… También hay guiños que nos recuerdan que la literatura es real y tangible como Elvis o el inagotable don Quijote y su escudero. Todos ellos, imaginables o no, te acompañan de la mano por el ritmo constante que desprende los versos de David Pulido y que nos cantan canciones sobre la amistad, el pacifismo, el mar o el amor… El valor de los amigos / yo lo mido en calidad / porque mucha cantidad / pesa y luego no da abrigo.

Las referencias al espacio natural son constantes: al barranco, al cielo, a las montañas, al mar…, e incluso le dedica dos poemas con estrofas realmente bellas: Mar: acuática pradera / o pasto azul pareces / donde rumian lentos peces / su memoria marinera. Yo creo, y es una interpretación libre, que más que el autor situarnos al lector, es el propio escritor quien necesita de estas referencias, para anclar sus ideas y centrar la fuerza en lo que realmente le importa: explicarnos cómo se siente ante las cosas sencillas de la vida.

Hubo un momento de la lectura en el que disfruté de manera especial: es cuando David funde narrativa y oralidad para contarnos algo, rompiendo la frontera de los diez versos.  Me refiero, más concretamente a «El ratón y la montaña» y a la «Canción del Pirata Mediapata». Porque la oralidad, las canciones, los versos improvisados o no, cuentan historias reales que disfrazamos, no para engañar al lector, sino para jugar al escondite. Y en ese juego, David se siente cómodo, porque le encanta colocarse detrás, para dejar que sus personajes, ocupen la primera fila.

El aroma sencillo y sensible, eficaz y práctico de algunas de sus estrofas: Son las nubes la escalera / de la estrella matutina: / con sus rayos se encamina / hacia el cenit de la esfera; contrasta con la desfachatez de otras: ¡No se admite gente boba / que no cante mis canciones!; o con la mirada pícara en algunas: Él la mira. Ella guiña. / En su jaula ríe el canario; o con el humor de otras tantas: Con su garfio de hojalata / en el triste camarote / de su viejo cascarote / se emborracha Mediapata. / De repente lo rescata / de su amor a la botella / una grácil, una bella / señorita en camisón. 

Pero quien emprende esta aventura, la de leer, pensando que este libro es solo de poesía, creo que cae en un error. «Décimas de juguete» no puede entenderse sin el trabajo de Tania Coello. Sus ilustraciones aportan a cada historia elementos nuevos. No es un adorno. Forma parte de la expresión, de la musicalidad del texto. Los colores que utiliza, la riqueza interior de Tania, los trazos sensibles, las transparencias, el mundo onírico… Tanía no interpreta las palabras de David. Escribe su historia con el lenguaje que ella conoce, el color y la luz, sin competir con el texto escrito. Ambos mundos se dan la mano, con un resultado prometedor.

Sé lo que ha luchado David Pulido para que este libro sea una realidad. Sé de su constancia y eso denota que cree es sí mismo, es su trabajo. Yo le felicito más por eso que por su libro, que también; pero hoy en día, necesitamos gente que sea capaz de demostrar que la literatura vale para algo, que hacer un libro cuesta mucho esfuerzo, que convertir su valor en un par de euros, es una ofensa para el trabajo y el tiempo que le ha dedicado a crear esta obra. «Décimas de juguete» es literatura. Y la literatura es pasión y compromiso. Si vendemos la pasión y el compromiso, acabamos con la ilusión.

Mi viaje no ha hecho más que empezar. Yo me he subido al vagón de Tania y David. Y quiero invitarle a que ustedes también lo hagan y les aconsejo, nuevamente, que se dejen llevar, que vacíen sus maletas, que se dejen mecer por el traqueteo constante de sus rimas y que no tengan miedo si se adentran en algún túnel largo y oscuro: Tania nos iluminará con su luz y David nos tranquilizará con sus palabras.

Contenedores Emomusicales.

Los que me conocen saben que tengo una afición: ponerle banda sonora a las historias que escribo. Una manera de divertirme y de volverlas a leer. He juntado todas esas melodías en una especie de recopilatorio al que he titulado Contenedores emomusicales. Ya lo hice hace 7 años con otras músicas: La función.

Siempre repito que no soy músico, así que pido disculpas por el atrevimiento, que comparto con todos.

Si quieres escucharlas, compartirlas e incluso descargarlas, ya están disponibles: [Escuchar y/o descargar: Contenedores emomusicales]