Con Kiko Barroso… tres canciones y un libro.

El pasado día 18 de diciembre, Kiko Barroso, en CanariasRadio, me realizó una entrevista a raíz de la publicación del libro «Cinco mil doscientas treinta nueve palabras para el camino».  Siempre le estaré agradecido, tanto a él como a Ana Fraire su implicación con la literatura. Esta entrevista tenía un previo; los responsables del programa me pidieron que eligiera tres canciones. Y así lo hice. Bueno, para ser exactos elegí dos y les pedí que ellos eligieran entre otras dos. El resultado es que ustedes pueden escuchar… «La maza» de Silvio Rodríguez, «Alfonsina y el mar» interpretada por Mercedes Sosa y «La Quinta Verde» de Taburiente.

Treinta minutos de radio encantadores, como siempre, de la mano de Kiko Barroso.

«Cinco mil doscientas treinta y nueve palabras para el camino».

«Cinco mil doscientas treinta y nueve palabras para el camino» es un libro que consta de 22 relatos, algunos de ellos escritos hace más de 20 años e ilustrado por Álex Falcón, está publicado por Bilenio Publicaciones.

Después de 15 años escribiendo literatura infantil y juvenil, me adentra en el género del relato breve presentando mi microcosmo literario particular. Las propuestas se irán sucediendo, tejiendo una maraña de emociones y razones. Y como no hay puntada sin hilo, ilustrador y escritor te darán veintidós para que confecciones tus retales.

Información sobre Álex Falcón: https://alexfalconillustrator.com

«Cinco mil doscientas treinta y nueve palabras para el camino»

  • Autor: Daniel Martín Castellano
  • Ilustrador: Alex Falcón
  • Editorial: Bilenio Publicaciones
  • ISBN: 978-84-947246-2-6
  • Depósito Legal: GC 690-2017
  • www.bileniopublicaciones.com
  • [email protected]

La presentación tendrá lugar en el Salón de Actos Biblioteca Insular, el día 15 a las 19 horas.

 

Inauguración «Biblioteca Joaquín Nieto Reguera».

Lo que sucede hoy aquí no es banal. No es una casualidad fruto de una tarde romántica y reflexiones melancólicas en torno a lo pudo haber sido o lo que será. Tampoco es una anécdota. Yo no me atrevo a considerarlo ni siquiera un evento. Lo que hoy vivimos con intensidad y satisfación, sucede a pesar que la Comunidad Autónoma de Canarias lleva con una Ley de Bibliotecas olvidada en un cajón desde hace muchos años o que la Consejería de Educación ha dejado de destinar partidas finalistas a las bibliotecas escolares para adquirir libros. No hay responsable educativo ni del mundo de la cultura, que desaproveche una oportunidad para poner en valor la importancia de los libros o de la lectura. En cambio, los deseos y las palabras distan mucho de los hechos y de las cantidades específicas en los presupuestos.

Es por eso que reunirnos aquí para compartir la alegría de una decisión oportuna y acertada, como es la de nominar este espacio como «Biblioteca Joaquín Nieto Reguera», tiene un valor añadido: es un homenaje y un reconocimiento a los que, pese a las dificultades, creen en las bibliotecas, y más concretamente, en las escolares.

Las bibliotecas en los centros escolares deben de ser espacios abiertos y flexibles, dinamizadores de la cultura en los colegios; lugares para que la comunidad educativa, no solo el alumnado, descubra qué elementos nos configuran como entidad y son referentes. Las bibliotecas escolares deben ayudar a enfocar la mirada para dar respuesta concreta a los problemas cercanos, descubriendo como otros se enfrentaron y superaron los suyos. Es el espacio natural para debatir y desarrollar ideas, contrastarlas y aceptar otras; en definitiva, es un lugar para la convivencia y la tolerancia. La biblioteca escolar no es una oportunidad para unos cuantos, es un derecho para todos.

Si este lugar solamente estuviese ordenado, limpio y silencioso, aunque tuviese libros, no sería una biblioteca: más bien un almacén.

Si este lugar fuese atendido con las horas que sobran, a golpes de impulsos, sin un proyecto firme, significaría que está enferma de voluntarismo.

Si este lugar no reconociera a la Playa de las Alcaravaneras o al Cine Rialto o al muelle o a la Casa del Coño, viviría de espaldas a la sociedad a la que intenta educar.

Pero por suerte, nada de eso ocurre en esta biblioteca. Estamos ante un proyecto consolidado, un espacio que responde a las necesidades, con docentes comprometidos y que es capaz de poner en valor, como antes expresaba, lo que nos hace diferente. Y este barrio y este centro escolar es diferente, entre otras cosas, porque un escritor canario, un educador, que ha luchado y creído siempre en la literatura como herramienta para el cambio y el crecimiento personal, ha desarrollado su obra aquí al lado.

Un escritor no sólo escribe libros. Pensar eso es como creer que una pieza forma un puzzle. La obra de Joaquín tiene un significado especial: impulsa la reflexión, dinamiza el aprendizaje, propone, divierte… es honesta. La obra de Joaquín es una pieza más en este lugar y reconocerla significa, además, valorar el esfuerzo que ha supuesto para la comunidad educativa del CEIP Alcaravaneras mantener, sufragar, garantizar la supervivencia y, sobre todo, llenar de vida esta biblioteca.

Una biblioteca es el hogar natural de los soñadores, porque de los libros, son los lectores. Por eso, llamar a este espacio «Biblioteca Joaquín Nieto Reguera» es un compromiso irrenunciable por soñar y trabajar con una escuela mejor y con unos niños y unas niñas más felices.

Gracias Joaquín por tus años de trabajo, tus obras y reflexiones, tus horas en la radio, tu tiempo con la música… Siempre has huido de la multitud. Pero ahora no podrás escaparte nunca más; ahora tienes una biblioteca; ahora eres «El Principito de las Alcaravaneras».


 

 

 

 

 

Ya tenemos aquí «7 cuentos, 7 amigas y mi cabra».

Mi próximo libro «7 cuentos, 7 amigas y mi cabra», ilustrado por Dácil Velázquez y publicado por Bilenio Publicaciones, ya está aquí.

Ya son quince años escribiendo y celebrarlo así, de esta manera, es algo que jamás me había imaginado.

Estos relatos, cuentan la historia de un grupo de amigas que se reúnen para leer y contar cuentos, pero Abracadabra, la cabra, se come parte del libro que iban a compartir, lo que obliga a las protagonistas a reescribir las historias. De ahí surgen los siete cuentos que recorren el archipiélago canario, en un nuevo viaje literario, donde conoceremos a siete mujeres que forman parte de la historia o leyendas de antes de la conquista de las islas.

Trabajo actualmente como maestro y director del CEIP San Lorenzo. Este libro está inspirado, precisamente, en un poema —que se reproduce en uno de los capítulos del libro— que escribieron unos alumnos y alumnas de primero de primaria y que luego le regalaron al autor.

Se presentará el próximo día 3, a las 18:30, en la Cueva Pintada, en el municipio de Gáldar, en la que participarán alumnado del CEIP Iberia que, durante un original recorrido por las instalaciones del yacimiento, presentarán su particular visión de «7 amigas, 7 cuentos y mi cabra».

Comenzamos un nuevo curso… Y sí, acaban mis merecidas vacaciones.

Estuve unos años fuera de la dinámica de un colegio. Luego estuve un año trabajando en los servicios centrales de la Consejería de Educación, en la Dirección Territorial. Renuncié a ese puesto y quise reincorporarme al aula. Lo necesitaba. Soy maestro. Unos meses de jefe de estudios en un centro y el resto del año escolar de director de otro. Presenté proyecto junto a un equipo, y ahora tenemos cuatro años para desarrollarlo. En estos años fuera del aula he aprendido mucho. Aunque después del periplo, las cosas no han cambiado tan rápido como a uno le hubiese gustado. Me siento orgulloso de mi profesión. Creo que debería de estar mejor remunerada. Creo que deberíamos ser más exigentes con nuestra formación permanente. Creo que deberíamos de contar con mejores escuelas, con espacios más amplios y cuidados, con mejores instalaciones. Creo que se debería de revisar el sistema de acceso al cuerpo de maestro. Creo que se debería de hacer un seguimiento más exhaustivo con aquellos que no cumplen. Creo tantas cosas… Yo, como cualquiera que lleve un tiempo en esta profesión tendrá soluciones mágicas, aunque quizás muchas más reales que las que se puedan tomar desde un despacho.

Cuando estaba en los servicios centrales cobraba 300€ como complemento. Ahora no supero los 250€ como director. Y me merecía ese complemento, como se lo merecen los compañeros y compañeras que en la sombra ponen en marcha una maquinaria en donde intervienen miles y miles de personas, muchas de ellas menores. Donde cualquier decisión puede cambiar la vida de cientos de personas. Así que no me quejo de eso. Pero no tenía ni una responsabilidad, ni administrativa ni penal. En cambio, los docentes y los Equipos Directivos sí, y me resulta paradójico que cualquier compañero/a cobre menos corriendo más riesgos.

No quiero centrar mi reflexión de inicio de curso en un debate sobre los sueldos y complementos… Es un síntoma, como otro cualquiera, de cómo ponemos en valor una profesión maravillosa y extraordinaria, que requiere ser diferente y que se convierte en un hermoso compromiso social y personal. Sé que la administración actual está trabajando en un plan para poner en valía, en todos los ámbitos, el trabajo que realizamos.

Pero puedo contarles, porque me consta, que hay muchos profesionales ocupados todos los días en mejorar la situación. Algunos de ellos que trabajan en otros ámbitos educativos y otros que lo hacen desde un centro educativo. Puedo contarles que nos dará igual cómo vaya de rápido el Internet en las aulas, cómo está el material de educación física, cómo de actualizada esté la biblioteca…, porque un maestro o una maestra, los de verdad, se levantarán mañana con gusanos en el estómago, desilusionado porque se acaba lo bueno, pero emocionado por los nuevos retos, los nuevos proyectos, los nuevos alumnos y alumnas, las nuevas familias… Sé que mañana miles de maestros y maestras se levantarán orgullosos de serlo, con la cabeza bien alta, de haber elegido la mejor y más responsable profesión del mundo. Porque el futuro, gran parte de nuestro futuro, se juega una vez más en el patio de un colegio.

Y sí, acaban mis merecidas vacaciones.

Preparando una nueva publicación con Álex Falcón.

Con Álex Falcón preparando la próxima publicación… un libro repleto de palabras e ilustraciones imprescindibles. Ilusionados, comprometidos y llenándonos de valor ante este nuevo reto. Porque será mi primer libro de relatos dirigido a un lector adulto y está siendo desarrollado con entera libertad creativa. Si me permito el lujo de escribir lo que se me apetece, el ilustrador debe tener las mismas oportunidades, ¿no creen?. Seguiremos informando… Les recomiendo que no se pierdan el perfil profesional de Instagran de Álex, http://www.instagram.com/alexfalconillustrator/

 

Por eso hay que leer Datana. 

Después de haber leído el segundo libro de la trilogía de Carlos González Sosa (Datana, Ediciones Bilenio, 2017) se me queda un sabor agridulce. Un runruneo que no deja de darme vueltas. No es que está segunda entrega no esté a la altura de la primera. ¡Para nada! Bajo mi punto de vista la supera con creces. Es ágil, sin pausa, pero dejando espacios para que puedas respirar, con un dominio de la escena y de la épica que convierte esta obra (la trilogía completa) en esencial lectura para todos los que quieran conocer mejor y más acertadamente la historia de la conquista de Canarias. Porque, pese a quien le pese, así fue: una invasión premeditada y un exterminio de la cultura isleña organizada y ejecutada desde la lejanía y bajo el amparo de la Fe y el progreso. Una época convulsa, llena de engaños, sangre, violencia y traiciones por ambas partes. En ocasiones nos encontramos con movimientos que intentan negar el genocidio de los pueblos americanos o de las minorías étnicas en Europa o de los judíos en el siglo pasado. Nos echamos manos a la cabeza y pensamos cómo alguien en su sano juicio puede pensar que esas barbaries no ocurrieron. En cambio, aceptamos de buen grado que las conquistas de las islas fueron un paseo de manos a la luz de la luna. Y nada más lejos de la realidad. Y esa aceptación facilita y provoca, una vez más, cada día, una nueva conquista de nuestra manera de entender la vida. No hablo de fronteras, ni naciones, ni parlamentos. Hablo de nuestra relación con la naturaleza; del progreso equilibrado; del mar como fuente de vida, conocimiento y encuentro; de la música; del hecho insular; la acogida permanente; la estética y literatura; de la educación; de nuestra mirada atlántica… Territorios que descuidamos y dejamos en manos ajenas, como si no nos pertenecieran o formaran parte de ajenos. Y lo permitimos, como otras tantas veces, mirando para otro lado.  Por eso hay que leer Datana.

 

«La madera contra el acero», de Carlos González Sosa.

Carlos González Sosa.

No soy crítico literario ni pretendo serlo: sería nefasto. Por eso sólo escribo de los libros que me gustan. Es lo que me ocurrió con «La madera contra el acero», del escritor isleño Carlos González Sosa, editado por Bilenio Publicaciones. Narra como dos hombres, en 1402, abandonaron lo que tenían para encontrar el paraíso. En realidad no querían solamente eso. También deseaban poder, dinero y hacerse un hueco en la historia.

Es un libro directo, ágil y con el suficiente bagaje histórico para sentirse atrapado varios siglos atrás; aunque no termina de enredarte ni de distraerte de la lectura con excesivos datos y referencias del pasado, lo que es de agradecer. Es como si encontrarás una madeja y empezaras a tirar del hilo, poco a poco, hasta verte envuelto en esta historia que narra la conquista de Tyterogaka, la actual Lanzarote.

Jean de Béthencourt, Gadifer de La Salle, Guadarfía… te llevarán de la madera al acero, de la lealtad a la traición y de la esclavitud a la libertad. El emocionante recorrido es apto para todos los que quieran saber el horror que supone cualquier conquista, por pequeña que sea.

En ocasiones, los vencidos no lo son tanto, y los vencedores, tienen mucho menos de lo que creen.

«La madera contra el acero» se me antoja de imprescidible lectura. No es libro que yo etiquetaría de novela juvenil; aunque si fuese un profesor de secundaria no dudaría ni un instante, en proponerlo como lectura para mis alumnos y alumnas, pero como no lo soy, me conformo con hacerlo a mis amigos y familiares.

Después de leerlo, cuando vuelva a Lanzarote, ya no será de la misma manera.

Congreso de Jóvenes Lectores de La Palma.

Tuve la gran suerte de participar en el Congreso de Jóvenes Lectores de La Palma. Eligieron el libro “Isla a isla . Cuento a cuento, historia para silbar, narrar y leer”. En este texto, publicado por Bilenio – Alargalavida fue elegido por los centros:CEIP La Rosa Camino Viejo, CEIP Puntagorda, CEIP Gabriel Duque y CEIP La Laguna.

Se representaron y expusieron tres cuentos “El oficio del forero”, “Gotitas de palabras” y “Los 11”.

Mª José Molero, maestra del CEIP Gabriel Duque Acosta, ha tenido la generosidad de enviarnos dos recursos pedagógicos que pueden ayudar para dinamizar la lectura del libro; un cuento, que resume los nueve cuentos del libro y todo un cuaderno para colorear cada una de las historias. Puedes descargar estos recursos, desde aquí.

Gracias a los organizadores, al CEP de La Palma y las maestras que hicieron posible un día inolvidable, lleno de sorpresas y en el que aprendí mucho más que lo pude enseñar.

Además, en el congreso estuve acompañando a Cecilia Domínguez y Alexis Ravelo… por supuesto, yo era el telonero 🙂