Bilenio, 10 años contigo.

Hace 10 años Bilenio Publicaciones editó «El misterio de las Afortunadas», de Juan Carlos Saavedra Guadalupe. En estos días se han dado a conocer las editoriales que más libros han vendido en el año anterior. Bilenio está entre las primeras. Estos dos acontecimientos están íntimamente relacionados, porque la publicación del libro de Saavedra significó que la editorial se colocara en las estanterías de las librerías y de muchos centros escolares de toda canarias. Comenzó un camino que aún sigue andándose. 

Yo los conocí hace ya algunos años. Recuerdo que el propio Juan Carlos Saavedra provocó un encuentro entre ambos y hubo un intercambio de ejemplares: yo recibí su libro y él se llevó mi recién publicado «La cazadora de silbos». Y a partir de ese momento los encuentros y los espacios de colaboración han ido creciendo y se han sucedido.

Tengo que decir, y me siento orgulloso de ello, que mi vida como escritor ha cambiado desde entonces. Y también me gusta decir que los trabajos de Bilenio están más cerca de la artesanía que a cualquier otro método de producción. Están hechos con mimo, con pasión, con los mejores medios posibles, tienen un sentido y respetan al lector. Y tengo claro que todo eso sucede porque  las personas que están detrás y dirigen el proyecto son fieles a sí mismo y tienen claros los objetivos.

Nunca he descartado publicar con otra editorial. Soy escritor y quiero seguir siéndolo y por lo tanto no puedo centrarme en una única propuesta. Pero siempre que pueda, y ellos me lo permitan, desearía que Bilenio pudiera seguir poniendo mis historias al alcance de los lectores. Sentirse respetado no tiene precio. Yo tengo muchas bandas sonoras en mi vida. Los que me conocen lo saben. Una de ellas dice en una de sus estrofas: «yo me muero como viví» (El necio, Silvio Rodríguez). Es el sentido de la coherencia, de saber que ahora estás en el lugar correcto. Eso me ocurre con Bilenio y su equipo.

Felicidades por esos 10 años. Felicidades por creer en los lectores y en las librerías, en el «boca a boca», en el convencer con hechos, en las personas. Felicidades por creer que la cultura puede hacer que seamos más felices y alcancemos un mayor grado de desarrollo. Felicidades por soñar.

Ya tenemos aquí «7 cuentos, 7 amigas y mi cabra».

Mi próximo libro «7 cuentos, 7 amigas y mi cabra», ilustrado por Dácil Velázquez y publicado por Bilenio Publicaciones, ya está aquí.

Ya son quince años escribiendo y celebrarlo así, de esta manera, es algo que jamás me había imaginado.

Estos relatos, cuentan la historia de un grupo de amigas que se reúnen para leer y contar cuentos, pero Abracadabra, la cabra, se come parte del libro que iban a compartir, lo que obliga a las protagonistas a reescribir las historias. De ahí surgen los siete cuentos que recorren el archipiélago canario, en un nuevo viaje literario, donde conoceremos a siete mujeres que forman parte de la historia o leyendas de antes de la conquista de las islas.

Trabajo actualmente como maestro y director del CEIP San Lorenzo. Este libro está inspirado, precisamente, en un poema —que se reproduce en uno de los capítulos del libro— que escribieron unos alumnos y alumnas de primero de primaria y que luego le regalaron al autor.

Se presentará el próximo día 3, a las 18:30, en la Cueva Pintada, en el municipio de Gáldar, en la que participarán alumnado del CEIP Iberia que, durante un original recorrido por las instalaciones del yacimiento, presentarán su particular visión de «7 amigas, 7 cuentos y mi cabra».

Por eso hay que leer Datana. 

Después de haber leído el segundo libro de la trilogía de Carlos González Sosa (Datana, Ediciones Bilenio, 2017) se me queda un sabor agridulce. Un runruneo que no deja de darme vueltas. No es que está segunda entrega no esté a la altura de la primera. ¡Para nada! Bajo mi punto de vista la supera con creces. Es ágil, sin pausa, pero dejando espacios para que puedas respirar, con un dominio de la escena y de la épica que convierte esta obra (la trilogía completa) en esencial lectura para todos los que quieran conocer mejor y más acertadamente la historia de la conquista de Canarias. Porque, pese a quien le pese, así fue: una invasión premeditada y un exterminio de la cultura isleña organizada y ejecutada desde la lejanía y bajo el amparo de la Fe y el progreso. Una época convulsa, llena de engaños, sangre, violencia y traiciones por ambas partes. En ocasiones nos encontramos con movimientos que intentan negar el genocidio de los pueblos americanos o de las minorías étnicas en Europa o de los judíos en el siglo pasado. Nos echamos manos a la cabeza y pensamos cómo alguien en su sano juicio puede pensar que esas barbaries no ocurrieron. En cambio, aceptamos de buen grado que las conquistas de las islas fueron un paseo de manos a la luz de la luna. Y nada más lejos de la realidad. Y esa aceptación facilita y provoca, una vez más, cada día, una nueva conquista de nuestra manera de entender la vida. No hablo de fronteras, ni naciones, ni parlamentos. Hablo de nuestra relación con la naturaleza; del progreso equilibrado; del mar como fuente de vida, conocimiento y encuentro; de la música; del hecho insular; la acogida permanente; la estética y literatura; de la educación; de nuestra mirada atlántica… Territorios que descuidamos y dejamos en manos ajenas, como si no nos pertenecieran o formaran parte de ajenos. Y lo permitimos, como otras tantas veces, mirando para otro lado.  Por eso hay que leer Datana.