Ya tenemos aquí «7 cuentos, 7 amigas y mi cabra».

Mi próximo libro «7 cuentos, 7 amigas y mi cabra», ilustrado por Dácil Velázquez y publicado por Bilenio Publicaciones, ya está aquí.

Ya son quince años escribiendo y celebrarlo así, de esta manera, es algo que jamás me había imaginado.

Estos relatos, cuentan la historia de un grupo de amigas que se reúnen para leer y contar cuentos, pero Abracadabra, la cabra, se come parte del libro que iban a compartir, lo que obliga a las protagonistas a reescribir las historias. De ahí surgen los siete cuentos que recorren el archipiélago canario, en un nuevo viaje literario, donde conoceremos a siete mujeres que forman parte de la historia o leyendas de antes de la conquista de las islas.

Trabajo actualmente como maestro y director del CEIP San Lorenzo. Este libro está inspirado, precisamente, en un poema —que se reproduce en uno de los capítulos del libro— que escribieron unos alumnos y alumnas de primero de primaria y que luego le regalaron al autor.

Se presentará el próximo día 3, a las 18:30, en la Cueva Pintada, en el municipio de Gáldar, en la que participarán alumnado del CEIP Iberia que, durante un original recorrido por las instalaciones del yacimiento, presentarán su particular visión de «7 amigas, 7 cuentos y mi cabra».

«Wi», un libro que llega para ayudar.

«Wi» es mi último libro. Está escrito junto a la escritora Sandra Franco Álvarez e ilustrado por María Arencibia Pérez, con la que ya he trabajado en otros proyectos como «Diario de un visitante», «SOS, ladrido por Mima», «Arehuc» y «Juan Luis Yaris». Con Sandra Álvarez he escrito «El elixir Curalotodo», «SOS,  ladrido por Mima» e «Isla a isla. Cuento a cuento». Puedes encontrarlos en dos versiones bilingües, traducidas por Patricia Pérez, edición en francés, y Margarita Esther Sánchez, edición en inglés.

Este libro es especial, y no sólo porque puedas encontrar dos versiones bilingües,  ni porque haya sido escrito por dos escritores, ni porque haya sido ilustrado por María Arencibia, ni porque sea la obra ganadora del Concurso Solidario en su 5º Edición, ni porque haya sido publicado por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y la Fundación Mapfre Guanarteme. Es especial porque los beneficios de la venta de «Wi» serán donados a el Centro de Atención a la Mujer Lugo, un proyecto de Cáritas Diocesana de Canarias cuya finalidad es la atención a mujeres que viven en situación de riesgo o exclusión dentro del contexto de la prostitución y a aquellas que son víctimas de trata con fines de explotación sexual.

Así que tienes la oportunidad de hacerte con un libro para tus hijos e hijas y colaborar para una causa justa.

El texto está indicado para niños y niñas mayores de 8 años hasta el infinito y más… Y si quieres tener más información, solo tienes que ir a este enlace.

Las ilustraciones de María, como siempre, inconfundibles y llenas de color y ternura.

RaperaWaterPark, una de las heroínas de este libro. © de la ilustración: María Arencibia.
Barrigaman, un súper héroe con una habilidad muy especial. © de la ilustración: María Arencibia.

¿Quién hace los libros?

Captura de pantalla 2016-07-22 a las 9.18.13Producir cultura es una inversión que los creadores tienen que recuperar para que puedan, como mínimo, seguir desarrollando su arte. Lo peor es la banalización del producto por parte de un gran sector de la sociedad. Yo me he encontrando con docentes que han fotocopiado alguno de mis libros para su alumnado y te lo cuentan como un triunfo. O a padres diciendo a sus hijos “los libros son caros”, para luego gastarse 18€ en golosinas antes de entrar en una sala de cine.

Una vez, no hace mucho tiempo, una amiga me hacía una reflexión que comparto. Opinaba que las redes sociales han sido un escaparate muy interesante para los creadores, pero que en cierta medida, le quitaba importancia al proceso. Y le doy la razón. Cuando vemos una fotografía no nos paramos a pensar, generalmente, en las horas que ha llevado, en el proceso de edición, de selección… Cuando alguien dice que ha publicado un libro o contado un cuento, no solemos pensar las horas que ha llevado producir ese “producto”. Cuando disfrutamos de un corto de animación que nos emociona, no se nos pasa por la cabeza el tiempo que ha llevado realizarlo. Creo que el equipo del sello Alargalavida (Bilenio Publicaciones) intenta aportar su reflexión con el vídeo «¿Quién hace los libros?».

Si la educación y la cultura es cara, ni te cuento lo que supone la ignorancia.

¿Quién hace los libros? from Alargalavida on Vimeo.

Carta de la Infancia a la Literatura.

La foto es de Sandra Franco Álvarez, también escritora, y me ha servido de cabecera a esta carta que encontré, en una pequeña caja de abedul, que guardo celosamente y que hoy deseo compartir con todos ustedes.
La foto es de Sandra Franco Álvarez, también escritora, y me ha servido de cabecera a esta carta que encontré, en una pequeña caja de abedul, que guardo celosamente y que hoy deseo compartir con todos ustedes.

Estimada Literatura:

Quería darte las gracias.

Quería, desde hace años, decirte que las sonrisas han sido carcajadas cuando te descubrí; que los roces se transformaron en caricias y abrazos; que el miedo en alerta; que la desconfianza en seguridad; la mirada en amor y las caídas en aprendizajes.

Me di cuenta que siempre tenías la palabra adecuada; el gesto perfecto, sin disimulo. Me enseñaste la muerte sin maquillajes; la realidad que a veces es cruda y otras dulce. Me mostraste las razas, los colores de piel, los labios, las manos, los pies descalzos, el sexo, el pecho y las heridas, el corazón y las entrañas.

Me diste la mano. Lo sentí aquel día que buscaba entre las páginas respuestas para problemas, algunos aún sin resolver. Me dejaste, para que buscara la complicidad del amigo, de la compañera, de la soledad y del infinito amanecer de las relaciones entre los que nos queremos.

Permitiste que te odiara, que te mandara al carajo una y otra vez, convencida que lo sabía todo. Te critiqué. Te ahogué en el mar de la indiferencia. Te birlé hojas, y con ellas, historias. Pero cuando volví, ahí permanecías tú, Literatura, esperando a que las mariposas desplegaran sus alas.

Ahora sé que no existes para dormirme ni atolondrarme. Existes, Literatura, para despertarme a la vida, a la música de los sentidos, a las melodías de las palabras y a la coreografía permanente de la imaginación.

Quería darte las gracias, Literatura, por permitirme ser Infancia, ayer, hoy y mañana… como las mareas.

Gracias.