«Un sueño cumplido», en el CEIP Aguere.

Para el CEIP Aguere (La Laguna),
y para la maestra Omaira Morales López.

La lectura de un libro en el aula puede ser causa de infinitas sensaciones y puede provocar vivencias transformadoras para el alumnado. Hay varias claves. Una de ellas es la elección del libro y que éste conecte, en ocasiones con fortuna, con los lectores. Pero creo que hay una circunstancia que es esencial y marca la diferencia: la figura del docente.

Si la maestra lee con pasión, transmitirá la pasión por la lectura.
Si la maestra narra con voz propia, ayudará a sus alumnos y alumnas a encontrar las suyas.
Si la maestra provoca vida en el aula, el alumnado vivirá el aula como si fuese la vida misma.
Si la maestra se entrega, los niños y las niñas se entregarán y confiarán en su tutora.

¿Porqué un libro pasa desapercibido para un grupo de alumnos y se convierte en un revulsivo para otros? ¿Porqué una historia conecta, motiva, toca el corazón y, a veces hasta roza el alma, del alumnado? ¿Porqué emocionalmente unos alumnos se sienten atrapados y se sumergen en las páginas de un libro y otros solo navegan por la superficie?

La credibilidad de un maestro en el aula se gana cada día, desde el respeto, desde la exigencia y el esfuerzo, desde la verdad, desde la coherencia y, sobre todo, desde la humildad. Porque desde ahí podremos establecer el camino que aún nos queda por andar y tomar una decisión que cambiará todo: recorrerlo juntos.

Y eso se nota; se huele cuando entras en una clase; cuando observas como el alumnado convive y como son responsables unos de otros, formando un ecosistema propio, al que habitualmente llamamos «tutoría».

Es una suerte, un sueño cumplido, poder escuchar todas las mañanas a docentes de un colegio cantando o haciendo yoga o escribiendo un texto colectivo o narrando una historia; compartiendo un momento de juego hablando, proponiendo, motivando…

Es una suerte, es un sueño cumplido, cuando todo eso ocurre y hay un libro de por medio. Y es este caso fue «Los invencibles en la Operación Palomo».

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *